reportaje  del biker zone                

12º CONCENTRACIÓN ANUAL “PERROS DEL EBRO”

 

2 y 3 de octubre de 2004

 

PINA DE EBRO (ZARAGOZA)

 

 

Sorprendentemente, el viernes ya había mas de 50 motos, y eso que en teoría la concentración no empieza hasta el sábado, así que la organización montó un equipo de música y dio por comenzada la fiesta el mismo viernes. El sábado por la mañana se veían ya moteros de todas partes, a las 12 de la mañana se abrieron las inscripciones y en poco mas de 2 horas ya había mas de 200 inscritos sorprendiendo u poco a los miembros de la organización que habían previsto un total de 350 basándose en la asistencia del año anterior. Al final de la tarde se cerró inscripciones con un total de 524 inscritos, y algunos, nos quedamos sin el Pin conmemorativo, eso sí, se comprometieron a hacérnoslo llegar por correo sin coste alguno y en menos de diez días ya lo tenía en mi casa. La gran fiesta comenzó a las cinco de la tarde con el inicio de los juegos en la plaza del pueblo, que por cierto, pocas plazas he podido ver en localidades pequeñas de tan desmesurado tamaño. En esto lo típico, carrera de lentos, carrera de barril, a ver quien hace más ruido, quemadas de rueda, etc... A lo largo de la tarde copas, copas y mas copas por los garitos del pueblo hasta llegar a la hora de la cena. ¡JODER! Que sorpresa....... camareros de uniforme y con pajarita, ¡pero que finolis nos hemos vuelto PERROS!. La cena estuvo aceptable para ser de catering, aunque hubo comentarios para todo, unos la ponían de puta madre y otros a parir, aunque habría que ver que comen algunos en su casa, pero bueno no estuvo mal del todo. Después de cenar nos echaron a la calle para poder limpiar todo aquello y en poco menos de una hora comenzaron los conciertos. Hubo tres grupos de música y dos actuaciones de show erótico, acabamos casi a las cinco de la madrugada, pero el pabellón y la barra estuvieron abierto toda la noche para los que no les gusta madrugar y prefirieron no acostarse.

El domingo por la mañana nos dieron de desayunar y acto seguido fue la ruta turística. En los primeros kilómetros de la ruta nos escolto un monstruo de camión de esos americanos que llevaba publicidad de no sé qué restaurante de Pedrola hasta en el tubo de escape. Menos mal que no vino con nosotros nada mas que unos cinco kilómetros, pues los que íbamos detrás del camión respiramos más CO que en toda nuestra existencia. La visita fue a las excavaciones romanas de Velilla, interesante y muy cultural. ¡Hay que ver como trabajaban los romanos!, solo de pensar en la cantidad de mosaicos del tamaño de lentejas que había puesto en los suelos de las habitaciones, me entraban ganas de beber cerveza. Después de la visita cultural nos llevaron a almorzar a una explanada al aire libre al lado del Museo Romano de Velilla, que aproveché que estaba allí para visitarlo mientras me comía mi bocata de chistorra, ¿o fue de bacon?, ¿o de longaniza?, ¡bueno que mas da, ahora no lo recuerdo!, lo que sí recuerdo es que los gusté todos. La última parada de la ruta, antes de volver a Pina de Ebro, fue en el bar Mr. Jhon de Quinto, en el que su dueño sacó varios barriles de cerveza y hasta que se acabaron. A nuestra vuelta a Pina estaba ya preparada la comida, pero algunos tuvieron que esperar un poco más de la cuenta para poder comer, claro, aunque éramos los mismos que para cenar, esta vez fuimos todos a la vez y en la cena fue mas escalonado.

Durante la comida se hizo entrega de los trofeos y se sortearon y repartieron gran cantidad de regalos ofrecidos por los colaboradores.

Así que, al acabar la comida, y después de haber pasado un intenso fin de semana, y de no poder ya casi ni con el casco, solo nos quedaba la vuelta a casa, con lo que nos despedimos hasta el año que viene, y es seguro que estaré otra vez por allí con mis colegas los PERROS la hagan dónde la hagan.

 

Animo chicos y continuar con vuestro trabajo para que los demás lo disfrutemos.

 

Texto C.L.

Fotos P.M.